viernes, 15 de enero de 2016

Era un asesino

Mi día fue tan común y simple. Desperté con la vocecita de Lily Allen y su insultante estribillo ''Fuck you'', estuve tarareando unos segundos en la mente y luego apagué la alarma para activar una nueva 20 minutos más tarde. Es una costumbre irracional, estúpida y dada al desastre. 

Sin embargo, me levanté finalmente, estaba tiritando pero me descubrí el cuerpo. Me desnudé y entré pronto bajo ese chorro de agua tibia, el resto es lo mismo: me retrasé y no pude tomar el desayuno, ni modo, corrí para alcanzar el camión.

Después de una búsqueda fruto de mi capacidad innata para errar en la ubicación de cualquier punto de encuentro, llegué a mi destino. El típico interrogatorio y al final de cuentas quizás ahora este siendo minuciosamente investigada por el tío Sam. Y yo que ni visa tengo, mi inglés es pésimo, aunque ellos me alientan e insisten en que es bueno, seguiré dudando.

Pocos minutos pasaron y ya me encontraba abordando torpemente otro camión, pero esta vez de regreso a casa. La lentitud y el sol que daba justo en mi rostro me arrullaron, sentí pesados los párpados, pero no me apeteció quedarme dormida, así que opté por entretenerme con la vista en el panorama citadino.

Ciertamente aburrido, hasta que el camión se detuvo en un semáforo, yo con la vista fija al exterior, hundida en la nada y entonces... ahí estaba él: hombre caucásico, gafas de sol, entre metro 75 y metro 80, ropa deportiva, sosteniendo un smartphone y fotografiando sospechosamente ''algo''. Cruzamos miradas, se quitó las gafas y me sostuvo la mirada, se me heló la sangre, él no sonreía, estático...


Segundos que se convirtieron en eternidad, mente en blanco y él frunciendo el ceño, aparté la vista y pude sentir sus ojos fijos en mi. Él sabía que yo descubrí su juego, compartiendo un secreto, yo como víctima de las circunstancias, él como autor del delito. 

¿Qué puedes hacer en estos casos? Yo opté por callar. Y él no despegó su vista de mi, me persiguió en silencio y me asesinó cuantas veces le apeteció en la mente. Yo grité con todas mis fuerzas en mi interior y él lo sabía. Pero estaba sola, nadie escucharía y eso también él lo tuvo en cuenta. Comencé a sudar frío, comencé a temer.

De pronto, el movimiento del transporte me alejó de él, de su acusadora mirada. Respiré con calma pero sin olvidar aquello de lo que fui testigo...


Tijuana, Tijuana, tienes tantos personajes que me infartas.

Au Revoir!!

jueves, 14 de enero de 2016

De cine, de cinéfilos y de amargados

Una de mis aficiones favoritas en la vida es el cine. Pero no confundir, soy adicta al cine y no con ello adicta única y exclusivamente al independiente como las moditas que la ''chaviza'' tiene hoy en día, soy más bien, alguien que ha crecido viendo tv y por tanto me he devorado la mayor parte de los filmes que Azteca 7 y Canal 5 han transmitido durante la segunda mitad de los 90 y principios de los años 2000.

El punto es, que no sé si sea el hecho de estar a la mitad del camino de los 20 y acercándome a los 30, pero me resulta de lo más insultante que una persona no sea capaz de sentarse a disfrutar de un buen filme y prestarle la atención debida. Considero que si vas a ver una película hay que ponerle atención, disfrutarla y no joder a los demás con preguntas constantemente. 

Me ha tocado comenzar a ver una película y no falta el típico ser que pregunta porque no pone atención y por ello no termina de comprender la trama. Es molesto, innecesario. Por el bien del planeta y para evitar otra guerra mundial. dejen de fregar con preguntas a los que sí ponemos atención a un filme, si sabes que no la vas a ver, que no le vas a poner atención mejor ni la veas y si tanto te interesa verla, pues procura ponerle más atención e igual y le comprendes.

Desde luego, no todos los individuos son tan intolerantes como su servidora, pero hay que tener tantita... tantita madre para darse cuenta y aceptar que nadie debe de llevar a sus escuincles llorones que no merecen el gasto en la entrada al cine ya que son estúpidos, no saben, a ver una película clasificación B ya que solo incomodarán y arruinarán un buen momento a los que amamos el cine.


Por otro lado, ¿por qué esa necedad de engrandecer solo al maldito cine independiente?
Seré franca, hay filmes independientes que ABURREN, y esto no quiere decir que yo no sepa diferenciar el buen cine de los bodrios, pero es justo ser realista, a veces ni el director comprende la historia porque básicamente no dicen NADA, no todas, pero una gran parte sí...


Odio todo, supongo que es el ciclo femenino odiar todo de vez en cuando. Al carajo, seguiré esperando la reunión de Friends.


Y que pena la muerte de Alan Rickman, otro grande del cine que se nos va, no era muy fan, porque mi amor es Robert De Niro, pero si era de mi admiración. Respetaba el trabajo de los escritores, grande y único.

Q.E.P.D., eterno Hans Gruber.


Au Revoir!!