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¿Qué hay de nuevo?

¿Qué me cuentan? Estuve ausente otra vez, en este tiempo me he dedicado a la maternidad al 100%, he disfrutado mucho a mi bebé, cada que lo veo siento que es una maravilla de la naturaleza al ser tan perfecto (mamá cuervo).

También nos mudamos, el lugar es bueno, cerca de las abuelas de mi muñequito, así que no tuve mucho tiempo para escribir. Aún siento molestias en la cesárea cuando me esfuerzo un poco más de los permitido, sin embargo es totalmente diferente a lo horribles que fueron los primeros días.

No tengo mucho que contar mas que estoy contenta con mi muñequito de porcelana y sus pucheritos cuando está enojado.

Au Revoir!!

¿Cómo le hacen las amas de casa?

De neta, ¿cómo le hacen? Está, con todo respeto, de la mierda eso de no salir, eso de quedarse en casa esperando a que llegue el maridito mientras tú... pues simplemente te la pasas encerrada en casa, haciendo cosas taaaaaaan edificantes como... lavar platos. No es mi afán discriminar, cada quien elige lo que quiere en la vida, pero si tomas en cuenta que llevo 27 años de vida yendo de aquí para allá, teniendo mis ocupaciones y compromisos, trabajando, salidas de imprevisto después de las 9 pm... pues resulta difícil el hecho de llevar meses sin salir a menos que sea acompañada y esperar la llegada de mi amado, sin mencionar que llega un punto de lo más incómodo el notar como básicamente perdí mi independencia económica, pues es él quien me da dinero para todo.
En otros tiempos cualquiera diría, mira qué normal, pero estamos en 2019, mujeres libres e independientes... desolador mi caso.
Y no, no es que sea por mi propia decisión, es que el embarazo fue un vaivén con el reposo, desde …

Cómo superar una pérdida

El primer problema radica en que no, una pérdida nunca se supera, aprendes a vivir con ello. No es lo mismo que una ruptura amorosa, porque el final de una relación se supera, solo se acabó la relación, sigues con tu vida y conoces a alguien más, pero cuando pierdes a alguien de manera permanente no hay retroceso, no hay una segunda vuelta ni oportunidad: se fue y ya.
Cuando pierdes a alguien importante en tu vida y sí, me refiero a la muerte, es un cambio radical, eres absolutamente impotente, no puedes hacer NADA, se fue y no hay remedio. ¿Quedaron asuntos pendientes, conversaciones, planes, palabras al aire? Pues olvídalo y resígnate, no tendrás otra oportunidad porque la muerte es así, no da tregua para despedidas.
Una pérdida importante cambia tu manera de pensar, de querer, de sentir, de apegarte a la gente y las cosas. En mi caso, desde que perdí a mi padre me parecen patéticos aquellos que se la pasan llorando porque su relación terminó, con ganas de sacudirlos y decirles …