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Desventaja femenina: Aquí, quejándome

Uno de los aspectos que me caracterizan es que soy como un ave enjaulada en la ciudad, sobre todo cuando estoy cerca de las tardes escarlata.

Me molesta no poder controlar mis emociones, soy víctima de las hormonas yendo de un lado a otro por mi cuerpo, estoy deprimida y no sé ni por qué. Ahora me ha dado por añorar mis viajes, tengo ganas terribles con caminar por las coloniales calles de la Puebla lluviosa a la que fue hace dos años.

El problema es que no tengo tiempo y mucho menos dinero, mi corazón está roto. Me puse a llorar hace rato, me siento triste. La ventaja es que sé de lo que se trata, pero no puedo ni concentrarme en algo en específico y de nuevo el dolor de piernas mezclado con el sueño.

Y aunque suene descarado, francamente tengo un intenso dolo de ovarios, como si me estuviesen encajando pequeños cuchillos, así se siente. Ayer estuve tan contenta pero hoy de plano no, me duele todo, quiero llorar porque me siento sola, estoy tan sensible que ni yo me aguanto.

Que envidia me dan los hombres, debe ser genial vivir sin preocuparte con que cada mes te sangre la entrepierna, ya ni eso, con que cada mes seas víctima de las hormonas #maténme

Ahora, voy a recostarme que me caigo de sueño...

Y en este momento siento como si alguien hubiese utilizado mi abdomen como costal de box, grandioso... y eso que aún no llega la lluvia escarlata, en una semana, en una semana será y yo quedaré como olla de presión mientras tanto... Me espera una larga semana...

Y ahora estoy enamorada según mis hormonas, para variar... me largo a llorar y dormir, con permiso.

Y para amenizar...




Au Revoir!!

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