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¿Moriré a los 27?

Como he comentado anteriormente, he tenido unos días extraños, no me quejo, es agradable una vida alocada: tengo juventud, trabajo, cero responsabilidades, ¿qué otra cosa podría hacer?
Por supuesto, pasear a donde sea, intentar llenar los vacíos con cenas fuera, mucho alcohol y otras cosas que llegan cuando se tiene con que pagarlas. Todo eso que en mi adolescencia me parecía tan ajeno y me aterrorizaba, eso que nunca imaginé hacer en mis 17, eso es lo que experimento a los casi 26: vida de rockstar alocada con todo y cuando digo TODO es casi todo lo que hace divertida a esta vida.

Hace poco tuve una sobredosis, en realidad no fue para tanto, pero fue extrañamente aterrador hasta que el chorro de vómito escapó de mi boca y fue directo al cubo de basura, hasta ese momento y durante milésimas de segundos deseé estar en la comodidad de mi hogar, acostada viendo algo en Netflix en lugar de estar en ese lugar en el mundo, ese sitio en el que la vida es inhalante diversión. 

Con los sentidos a tope, el corazón literalmente a punto de explotar y mi conciencia a punto de irse, imploré a cualquier ser místico que ese no fuera el final, ¿por qué demonios tendría que acabar mi vida ahí?, vamos, ¡que solo soy una principiante en esto de mezclar sustancias!, ¡maldita sea, no puedo morir, no aquí, no en este momento! Entonces el vómito escapó y tal parece ayudó a mejorar todo. Estoy aquí, es lo que cuenta.

Por eso me pregunto, de seguir este estúpido ritmo de vida, ¿moriré joven?, apenas voy para los 26, ¿acaso estoy matándome lentamente?, ¿moriré a los 27?, la edad es un tanto glamurosa, pero la idea de que ese sea el fin... pues, te diré...

Lo complicado es dejar el ritmo de vida, es alocado y tan perfecto, pero a la vez sé que debo dejarlo, debo alejarme porque no estoy para eso, porque... maldita sea, tan solo un fin de semana más... Bueno, creo que Netflix está para eso, para que en lugar de sobredosis de sustancias, en mi vida haya sobredosis de producciones fílmicas.



Y así las cosas. La buena noticia es que no he probado nada más que algunas cervezas desde que pasó eso, es un buen presagio.

Au Revoir!!

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