domingo, 27 de noviembre de 2016

Un camino

Las nuevas generaciones vamos comprendiendo con mas lentitud el mundo, el sentido de todas las cosas. No es que sea culpa nuestra, es que la gran mayoría de los que vivimos en este mundo hemos visto y escuchado como los padres buscan que sus hijos vivan sin las carencias y miserias que solo la pérdida y el sufrimiento pueden ofrecer. 

Dicen que la humanidad se acostumbra a la comodidad, a la paz, a la calma. Esto no significa que la guerra no exista, los conflictos en Oriente y narcotráfico son una constante en miles de noticieros, ¿pero cuántos hemos sufrido la pérdida a causa de pelear por la supervivencia entre masacres y miseria?, ¿cuántos hemos luchado unos contra otros por el simple hecho de comer una pieza de pan?

Ir a la cama sin poder dormir plácidamente, siempre alerta de las amenazas. 

Mi vida ha sido cómoda en contraste con los que han tenido penurias reales. No es que tenga derecho a quejarme demasiado.

Pero es cierto, las generaciones más próximas hemos vivido un sueño que en otros tiempos pudo serlo todo. Ya no importa la lealtad, ya no importan los valores, ya no importa el futuro de nuestra descendencia porque vivimos inmersos es un espiral de consumismo y frivolidad, un mundo en el que los niños venderían a sus propios padres por un nuevo juguete o un iphone, quizas me voy al extremo, ¿pero qué tan errada estaré?

Ahora las más grandes ''guerras'' se llevan a cabo a la lejanía de un sitio web, ¿qué pensarían todos esos soldados que se sacrificaron salvando una vida o por el mero orgullo patriotico?, ¿dónde ha quedado el sentido de unidad?, ¿qué ha pasado con aquellos que pretendían viviéramos tal como ahora?, ¿qué pensarían?, ¿nos hemos vuelto débiles?, ¿aún hay humanidad entre los deseos por tener las novedades tecnológicas?, ¿qué pasó con esa sencillez de trabajar para comer y vivir en paz?, ¿es una nueva esclavitud el consumismo?, ¿un método de control a los ideales?

Tantas preguntas que aturden mi cabeza, mismas preguntas que gente de otras generaciones se hacía en plena pubertad sino es que antes, pero hoy a mitad de mis veintes recien comprendo el sentido, y eso mismo es lo que me lleva a cuestionarme: ¿es este el camino que deseo?, ¿de verdad un título me dará lo que busco?, ¿estaré conforme al final de cuentas?, ¿es todo lo que podré ofrecer en mi paso por la vida?, ¿así será el resto de mi existencia?

Nada lo es todo, ¿entonces qué es lo que sigue?, ¿estaré cómoda?

Veo los rostros infantiles cada vez más relajados, ajenos a su alrededor, como si vivieran en una burbuja de confort, no es su culpa, pero también merecen saber lo que sucede, merecen estar conscientes de que esa burbuja no es el mundo real. Ahora piensan que crecer, tener un auto y una pareja es suficiente, ¿será justo mentirles de manera tan ruín?

¿Y si realmente no deseo seguir con lo establecido?
¿Qué huella significativa dejaré en este mundo cuando no busco dejar descendencia, sino dejar algo más que un humano que venga a consumir los recursos?

Bueno, no me hagan caso, supongo que es el clima lluvioso, me encanta el clima helado para reflexionar.

Por lo pronto dejaré de procrastinar y seguiré trabajando, que de palabras todavía no me alcanza pa' vivir.

Les comparto una parte del ost de la película Orgullo y Prejuicio de 2005.
La canción se llama Dawn y el autor de la melodía se llama Darío Marianelli, ¡simplemente hermosa!, un día de estos aprendo a tocar a piano...





1 comentario:

  1. Yo pensaba que con el título todo iba a cambiar y ahora solo sigo siendo yo pero con título snif snif

    pero eso no quiere decir que sea igual para todos, tal vez después salgan cosas buenas, nunca se sabe.


    Saludos!! (estos días de frío como que se prestan para la reflexión)

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