jueves, 2 de junio de 2016

Ese sí es dolor

Tremendo susto que me llevé. Luego de dormir un rato, como es natural, me dispuse a descargar imágenes y videos de la noche anterior, fui por el cable para pasar archivos ya que es mucho más seguro que sacar la memoria y conectarla directamente a la computadora, todo bien pero: ¿y la cámara Presa de la paranoia puse el cuarto patas arriba, me interrogué a soliloquios, maldije mi suerte y la mala idea de haberla llevado, luego reconstruí los hechos una y otra vez, repase las borracheras anteriores en las que mi adorada cámara me ha acompañado: nunca la dejo sola, aún en mi estado más avanzado de ebriedad o bajo los efectos de algo más fuerte, siempre reviso que esté conmigo. ¡Estúpida, mi cámara, idiota! Así que continué la búsqueda, tan agobiada que la religiosa de momentos desesperados surgió y le rogué a Cristo, Buda, Ra, Kaio-sama a lo que fuere imploré que mi sospecha no fuese cierta. Juro que no sentí tanto dolor en meses, con frivolidad confieso que ese pequeño lapso de incertidumbre significó mayor agonía que mi depresión amorosa. Y pensé en la hora: 2:28 pm, yo más cruda que un filete de res recién cortado, bajo efectos diversos, llegué a las 10:00 am, se me bajó todo con el susto. ¿Qué voy a hacer?, ¿qué voa hacer, dio mio? ¿Y dónde fregados buscarla si había ido a tantos sitios y un objeto como ese es totalmente imposible de recuperar? Al borde del llanto, decidí aceptar la realidad: había perdido a mi mejor amiga y fiel compañera.
Entonces, una rosa blanca apareció frente a mi y un suave vientecillo me pegó en la cara y removió el olor a junkie por toda la sala, bueno, no, pero así lo imagino yo jeje Créanlo, los milagros existen y debido a la frustración, me llevé las manos a la cabeza e incline la cabeza hacia atrás de modo que la vista quedó directa al enorme mueble de roble con varias estanterías y de pronto... ¡ahí estaba mi mejor amiga y fiel compañera birlándose de mi torpeza desde lo alto!, ¡alabado sea el señor!, ¡oremos hermanos por la felicidad y la dicha eterna!, ¡este épico momento no lo tiene ni Obama! We are the champions...
Es que hasta le quité importancia a la típica ''cruda moral'', no es como que haya hecho gran cosa, pero a veces uno estando ebrio o bien you know, se pone a decir cualquier cosa y más a mi que se me dá de maravilla eso de no poder cerrar el pico y el exceso de honestidad que sacó tanta reflexión absurda o fuera de lugar que... al final recuerdas y dices ¡qué pena! Sin embargo, con la experiencia de terror eso ya no me interesa. ¿Y la crisis de los 25? Tengo mi cámara, el concepto de felicidad ha cambiado para mi, este día.
En los sitios más pintorescos y estigmatizados de la ciudad
Esas pequeñas sacudidas de realidad le hacen falta a todos, creo que por más estúpida que parezca la anécdota, me quitó la cruda y el sueño... El festejo sigue hasta el domingo, eso sí y la cámara me va a acompañar, hay que documentarlo todo, ¿apoco no?
Adivinen dónde estuve

Por cierto, acabo de encontrarle los beneficios de tener nociones de html, ¡ahuevo, sabía que algún día me servirían!

Au Revoir!

1 comentario:

  1. Jajajajajaja es como cuando traes el lápiz en la mano y lo andas buscando como guey.

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