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Mi limbo de diez días

Es como estar en un limbo, no sé explicarlo y tampoco sé si sea posible darme a entender. Puedes leer mil y un artículos sobre el duelo pero al final cada uno o vive a su manera, no hay reglas, no hay un método infalible. Simplemente el tiempo pasa y ya.
10 días. 10 días han pasado. El día uno fue tan extraño, mentiría si te dijera que estuve llorando sin parar, lloré una vez, fue mucho llanto y luego mi cuerpo se agotó, las patadas del bebé me sacudieron y me limité a comer y luego recostarme en la cama con la portátil en el regazo. Pero esa noche no pegué el ojo más que un par de horas por cansancio. El segundo día comenzó a ser triste, lleno de recuerdos y dudas, lloré un poco más, pero por la tarde estuve dormida, agotada por la mala noche anterior y por las emociones fuertes que mermaron en mi vulnerable ser, el bebé estuvo inquieto y decidí despejar la mente viendo cualquier cosa por internet. Para el tercero la misma rutina, sin dormir en la noche, reponiendo apenas 20 minutos…

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¿Un ejemplo? No, ciertamente no, pudiste haber sido la imagen equivalente a la de las cajetillas de cigarro en las botellas de alcohol. De los recuerdos de infancia, queda marcada tu imagen tambaleante en la madrugada con una cerveza en mano, subiendo el volume a la música de El Tri y gritando ''Chinguen todos a su madre'', a mi me daba risa. O cuando te burlabas de las gordas, y yo seguía tu ejemplo. Frases como ''pues chingue su madre'' o ''me vale madre'' y reír. ¡Qué recuerdos! Cuando te llamaban para preguntar si ya ibas a llegar a algún asunto del trabajo y decías ''sí, voy aquí a la vuelta'', pero en realidad apenas ibas saliendo de bañarte. No fuiste el padre común, pero a tu manera nos dijiste ''bríncame hija de la chingada, estudia para que no dependas de ningún cabrón'' y nos inculcaste la independencia. Si me preguntaran anécdotas de infancia y adolescencia con mi padre... ¡todas terminan en c…

Feliz año 2019!!

Se acaba un año de experiencias inesperadas, desde la llegada de un gran amor hasta la espera de mi primer hijo. Más cosas buenas que malas, afortunadamente y pese a pasar unos meses y días críticos con mi embarazo, todo va bien y es lo importante.
Deseo que a todos les vaya bien y desde acá yo seguiré siendo la cínica de siempre. No se desanimen por las malas experiencias, siempre terminan, lo mejor llega después.

FELIZ 2019!!

Au Revoir!!